Los hallazgos que hizo la Contraloría General de la República en obras de la Alcaldía del Cambió

Santa Marta-Magdalena

Los hallazgos que ha hecho la Contraloría General de la República en su control excepcional a distintas obras de la Alcaldía de Santa Marta no cesan. Son un total de casi 300 páginas que contienen dos informes de auditoría producto de un control excepcional que solicitó el entonces alcalde encargado Andrés Rugeles.

Los puestos de salud recontratados en la administración de Rafael Martínez, y que venían del contrato previo que hizo la E.S.E. en la administración de Carlos Caicedo, también fueron objeto de revisión exhaustiva por parte del ente de control.

Seguimiento.co revisó las actuaciones de la Contraloría en el contrato público LP-01-2016 con el que se invirtieron más de $5.800 millones en la terminación de los puestos de salud de La Candelaria, La Paz y Taganga, obra que fue suscrita el 23 de noviembre de 2016 con la Unión Temporal Construyendo Salud Santa Marta 2016, a quienes les hicieron una adición en el contrato superior a los mil millones de pesos, para un total de $6.890.797.214

En la visita de obra, la Contraloría contrastó las actas de entrega, en general lo que aparecía chequeado sobre el papel como satisfactoriamente recibido por parte del contratista y con el visto bueno de la interventoría, versus lo que hay realmente en los puestos de salud.

Los resultados llamaron la atención: ítems tan visibles como aires acondicionados o cámaras de video aparecen incompletos, así como las instalaciones técnicas de cableados para redes informáticas, entre otras presuntas irregularidades que detectó el ente de control.

En la IPC La Candelaria, por ejemplo, mientras que la Alcaldía reportaba la existencia de 11 aires acondicionados (sin entregar soporte fílmico que lo soportara), la Contraloría se dio cuenta de que solamente había 10 aires acondicionados. ¿En dónde está el aire faltante?

Esta duda se repitió en los otros puestos de salud, donde aumentaba el número de aires acondicionados faltantes (3 desaparecidos en La Paz, 1 de gran capacidad en Taganga, también desaparecido).

El ente de control encontró estas irregularidades y otras como ausencia de la totalidad de las cámaras de vigilancia y tres instalaciones de datos, voz y video, cuyo valor unitario es de 16 millones de pesos.

El costo total del posible detrimento patrimonial identificado por la Contraloría en su informe fue de 92 millones 638 mil 234 pesos.

Otro hallazgo, los cuartos de máquina: ¡Peligro de incendio!

A la Contraloría también le llamó la atención la no aplicación de las especificaciones técnicas tal como se estipularon en el contrato, en particular con el cuarto de máquinas en los puestos de salud que, según los diseños, debía ser subterráneo y contar con paredes de concreto que eviten la propagación del fuego ante una emergencia.

Los que hizo el contratista no solo quedaron al mismo nivel que el puesto de salud, sino que además fue fabricado con paredes de “mampostería de arcilla con pañete”.

Al momento de la visita de la Contraloría, uno de los cuartos de máquina de estos puestos de salud evidenciaba grandes fisuras que muestran irregularidades en la construcción. Por estas obras presuntamente irregulares en los cuartos de máquinas, la Contraloría encontró recursos afectados por más de 85 millones de pesos.

Related

JOIN THE DISCUSSION